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^^ placida ^^

Comic

Regreso a Kokoe

Hace 15 años, milité en una asociación de aficionados al comic que se llama Kokoe (Kolektibo de Komics de Elgoibar). No era militancia, pero casi. No sé muy bien cómo llegué allí, pero me gustaba dibujar, y aquella asociación tenía un local grande con un montón de comics para leer, mesas para dibujar, un ordenador prehistórico, un radiocasette... Había gente muy variopinta (creo que era la única chica) pero yo me pegué cual lapa a los más interesantes, que eran Ike, Bob y Fan. Hacíamos un fanzine que se llamaba "Kok art" y del que aún conservo algunos números. Yo me encargaba de vender la publicidad. Ahora mismo estoy viendo los anuncios, qué bonitos, costaban 2000 o 3000 pesetas: "garaje Astigarraga", "Oiz-mendi kafetegia", "peluquería Fadek"....

Había también un par de primas, mayores que yo, que rondaban el local y eran muy guapas, he olvidado sus nombres. No eran socias pero animaban mucho el ambiente. Eran delgadas, llevaban cazadora y botas de cuero con tacón ancho, y les gustaba "El inquilino comunista", no se perdían ni un concierto en Getxo. Yo era aún cachorrita pero me inspiraron mucho. Estaba enamorada de todos ellos y ellas.

En "Kok art" había una sección en la que se reseñaban otros fanzines, por ejemplo Sodapop o el danzine de Sirope. En el local se recibían muchos fanzines, Correos funcionaba a todo trapo. Otra cosa muy interesante que hicimos fueron las "Semanas del comic de.... terror": una exposición en la casa de cultura con originales de dibujantes reconocidos, y unas sesiones dobles de cine de terror con concierto en medio. Lo mejor era cuando venían los dibujantes (y sus novias): seres alegres, estrafalarios y libres, tan distintos de las gentes del pueblo... Para mi era un acontecimiento, todo parecía posible.

Les tengo mucho cariño a los kokoes, por dejarme "ir con ellos" y ser una esponja, y también por cuidar de mí en una época en la que no sabía beber. Esta semana tuve la suerte de tropezarme con Fan después de más de 10 años. Él vive donde vivía yo antes y viceversa. Sigue igual de guapo, y dibuja aún mejor. Si no me creen, entren aquí. A Bob (el más divertido, fan de las Breeders) lo encontré en Facebook. Este hombre del renacimiento era actor, tocaba el txistu, dibujaba comics y tenía un grupo que ganó el concurso de maquetas de Euskadi Gaztea en 1995. Ahora también hace mil cosas, esta es su web. De Ike, el intelectual del grupo, no sé nada. Si lee esto, ¡por favor que comente! ;-)

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Descubriendo a Alison Bechdel

Este verano cayo en mis manos un comic que me ha hecho pasar muy buenos ratos. Se llama "Unas bollos de cuidado" y su autora es la estadounidense Alison Bechdel. Se trata de una compilacion de tiras de comic que se han publicado en varias revistas y periodicos yankis desde los años 80, y que narran las andanzas de un grupo de bollos feministas de lo mas contraculturales. Enseguida me atrajo por su ternura y su sentido del humor, y porque nos da una idea de los debates que tienen en la actualidad las feministas de Estados Unidos. Las fiestas drag-kings y los dilemas que creaban eran algo habitual en las tiras de mediados de los 90, algo que para nosotras sigue siendo novedad a finales del 2008. El alto contenido contracultural de la obra me hizo pensar en un primer momento que Bechdel habia sido una feminista radical en los 70, que las historias que contaba eran herederas de esa epoca, pero despues descubri que es mas joven (nacio en 1960). Aun asi, si que puede decirse que su feminismo bebe de las contraculturas de los 60 y 70, pero sin desdeñar las corrientes de los 80 y 90.

"Unas bollos de cuidado" no es una obra dirigida exclusivamente a un publico lesbiano, por mucho que los dependientes de las tiendas de comics nos miren con suspicacia cuando mencionamos el titulo. Bechdel se encarga de aclararlo en la introduccion de una de las ultimas ediciones:

"Cuando estaba empezando, algunos dibujantes de comics heterosexuales me dijeron: "lo que haces no esta mal, pero ¿has pensado alguna vez en hacer comics para todo tipo de publico?; eso me molestaba, porque yo pensaba que estaba haciendo comics para todo el mundo. A lo mejor lo decian por el titulo, pero nunca pretendi que mis comics fueran solo para lesbianas. Si, son sobre lesbianas, ¿y que? Si yo puedo sentarme a ver una pelicula de Bruce Willis, seguro que un tal Joe Blow puede leer un comic lesbico."

A continuacion reproduzco algunas de mis viñetas favoritas de la ultima entrega amparandome en el derecho de cita (espero que cuele) ;-)

  1. Ternura: El perro de Ginger esta muy enfermo y el grupo se reune para recordar viejos tiempos y despedirse de el. Atencion a la camiseta de Stuart, novio de la bi-bollo Sparrow.

  2. Perversiones: A Sidney, la pareja de Mo, le ponen las mujeres conservadoras y estrictas.


  3. Melancolia: Nada mas triste para Ginger que un lluvioso lunes por la mañana, en un atasco, camino del trabajo.


  4. Queer: Lois dice a sus amigas que la llamen Louis, y hace creer a Mo que va a cambiarse de sexo, solo para hacerla rabiar.



  5. Politica: La abogada medioambiental Clarice tiene una depresion de caballo despues de que Bush gane las elecciones en el año 2000. Se habla mucho del tema en este libro, y dan ganas de leer las historietas que Bechdel estara escribiendo ahora con las elecciones de nuevo en ciernes. En su blog acabo de leer que dice sobre Obama: "whatever he’s selling, I’m buying".


  6. El consumismo, o los dilemas de ser coherente con las ideas propias. Tambien se trata bastante el tema del vegetarianismo: algunas lo son y otras no.

  7. Industria editorial y educacion: Sidney lee Harry Potter a Raffi, el hijo de Clarice y Toni.

Algo mas serio: ’Fun Home, una familia tragicomica’

Despues de esta agradable lectura, y de hacerme fan de Alison Bechdel en Facebook, me entere de la reciente publicacion de ’Fun Home’, una novela grafica donde cuenta su infancia y adolescencia. Aunque en la pagina de Facebook habia gente que decia que la encontraba divertida, me parecio muy diferente de las tiras de las bollos. Tiene humor, si, pero mucho mas negro. Y la historia que cuenta sobre la homosexualidad y probable suicidio de su padre es bastante dura, aunque merece muchisimo la pena. Me gusto sobre todo la forma que tiene de mezclar la historia con sus propias lecturas y las de su padre: Scot Fitzgerarld, Henry James, Joyce, Proust, Oscar Wilde, Kate Millet, Anais Nin...

Creo que a muchas lectoras nos ha hecho reflexionar sobre la relacion con nuestro padre, "gran montaña inaccesible", en la cancion de Vainica Doble. ’Fun Home’ fue elegido entre los 100 mejores libros del 2006 por The New York Times, y ha recibido muchos premios. Otro imprescindible de esta autora a la que seguiremos la pista.


Bechdel en la casa victoriana escenario de su autobiografia

Nota: no he puesto acentos porque un virus muy pillo no me deja.

Candy-Candy revisitada

Desde hace algunos meses, estoy interesada en recuperar e investigar algunos de los hitos culturales de mi infancia, esos productos en parte responsables de lo que soy ahora: una neurótica a punto de cumplir los 30. Lo que más me interesa de estos hitos es su capacidad de socializarnos como mujeres, de enseñarnos qué es y cómo actúa una mujer, algo que yo asumía sin grandes dificultades. Ya hablé aquí del regreso de Esther y su mundo, y del significado que tuvo para mí Esther en su momento. Bien, pues hoy le toca el turno a la gran, a la enorme Candy Candy, esa niña manga de ojos enormes que nos preparó para la humillación, la pérdida y el acoso.

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No lo parece viendo estos inocentes y preciosos dibujos, ¿verdad? Pues la historia se las trae. Al volver a ver los primeros capítulos he revivido la angustia infantil que sentí de pequeña, sola ante la pantalla. Sería más o menos en el 85, tenía 7 años, y grababa todos los capítulos en el pijísimo vídeo Betamax que había en casa, con lo cual no ví la serie ni una ni dos, sino millones de veces. Hasta me sabía las canción del final en japonés. Si la generación de mis herman@s, nacida en los años 60, sufrió con Heidi y Marco, las niñas de mi generación palidecimos con las desgracias de Candy. El poderoso artefacto de socialización femenina creado por Kyoko Mizuki y Yumiko Iragashi jugaba con nuestros peores temores: la orfandad, el abandono, la desprotección, la muerte del ser amado... La que lloraba y sufría no era Candy, sino las niñas televidentes. Y la pregunta es: ¿por qué, si lo pasábamos tan mal, nos gustaba tanto?

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Supongo que los "buenos momentos" en la vida de Candy compensaban de alguna manera los malos ratos, y que también éramos un poco masocas y nos regodeábamos en esa depresión infantil que tan bien transmite la serie. Por otra parte, nos fascinaba la estética de los dibujos y de la narración: esos momentos lisérgicos de caídas ralentizadas, que todo desaparezca y Candy se vea flotando en un fondo ultra-kitsch de flores, corazones y estrellas; los personajes masculinos tan sumamente femeninos; las lágrimas y los ojos temblorosos de Candy; el final de cada capítulo, con una bonita postal japonesa... Eran unos dibujos muy diferentes de los que estábamos acostumbradas.

Candy-Candy es sexista como cualquier otra serie de dibujos para niñas, pero sobre todo es terriblemente clasista. La dicotomía señorita/criada, la importancia del apellido y del dinero... ¡puf! ¡qué miedo! La guionista tomó elementos de aquí y de allí: un poco de Jane Eyre (huérfana no aceptada por sus hermanos postizos, encierro en una habitación que da miedo, orfanato y amistad entre niñas) y un poco de cenicienta (el príncipe, los bailes), pero en versión culebrón melodramático, en su envoltorio manga tan eficaz.

De momento he visto los 10 primeros capítulos. Cuando la emitieron en TVE, y que yo sepa, no la pusieron entera. Tiene 115 capítulos (un auténtico culebrón) y ahora se pueden ver en internet con distintos doblajes y calidades de imagen y sonido. Todo un trip que recomiendo a frikis y curios@s. Alguien se ha preocupado de contar los 115 capítulos en la wikipedia, así que ya sé más o menos lo que va a pasar. También me he enterado de la lucha entre la escritora de Candy-Candy, Kyoko Mizuki, y la dibujante, Yumiko Iragashi, por los derechos de autor. Y de que en Italia inventaron un final alternativo porque el original es demasiado triste y penoso. Aquí les dejo unos vídeos, y a medida que vea la serie, añadiré algún comentario si hace falta. ¡Anímense a contarme sus psico-experiencias con Candy-Candy! Risa

Intro (audio latino):

Tema final (japonés):

Capítulo 3, 3ª parte: separación de Candy y Annie.

Capítulo 4, 2ª parte: el príncipe de la colina

La muerte de Anthony

Final italiano

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Vuelve el mundo ultra-femenino de Esther

Hace unas semanas, me encontré en el hiper (!) con la reciente edición de las nuevas aventuras de Esther. Mi sorpresa fue enorme al comprobar que no se trataba de una simple reedición, sino que la creadora de Esther, Purita Campos, ha dibujado nuevas historietas. Pero lo mejor de todo es que no sólo ha dibujado nuevas historietas retomando la historia donde la dejó, sino que ha tenido en cuenta el paso del tiempo, y Esther ya no es una tímida adolescente, sino una (tímida) treintañera que forma una familia monoparental con su hija Patty.

Nuevas aventuras de Esther

La nueva edición de Glénat incluye un prólogo de Pilar Adón, una antigua lectora y fan, y una acertada introducción de Carlos Portela, actual guionista de la nueva serie. En el texto, Portela explica el proceso de gestación de las nuevas aventuras, y el porqué de las decisiones que tomaron Purita Campos y él:

"Para mí resultaba claro que Esther debía haber crecido como sus lectoras para poder seguir manteniendo ese puente, esa conversación de tú a tú con ellas, que siempre había tenido. Sin embargo, al hacerla crecer había muchas historias y vivencias que se quedarían en el camino sin explicar. Por eso, y a modo de juego cómplice, pensé en contar mediante flashbacks aquellos puntos de la historia que habrían podido modelar la vida de Esther y que, por no haberse continuado la serie, las lectoras desconocían y que, sin embargo, han llevado a nuestra heroína a la situación vital en la que se encuentra al principio de estas "Nuevas Aventuras". Por suerte para mí, a Purita le encantó la idea. No contento con eso, y como no puedo evitar mi querencia por los juegos formales, le propuse ir un poco más allá en el tema de los flashbacks y tratar esas páginas como si realmente fuesen páginas inéditas y nunca vistas de la Esther original, con su color pop hecho de tramas y una rotulación que imita la de la antigua edición, en contraposición al color más actual y artístico y a la rotulación más personal que tienen las páginas que transcurren en tiempo presente."


Esther adolescente y Esther treintañera, en las viñetas de cuerpo entero de la nueva edición

La verdad es que la combinación funciona, y las nuevas aventuras se leen de un tirón. Para las lectoras más fieles, es una gozada descubrir qué ha sido de los personajes, y las sorpresas y giros del guión también están muy bien. Por ejemplo, al inicio de la nueva serie, la mejor amiga de Esther es Doreen Snyder, su antigua enemiga, su hermana Carol es una estresada madre de familia numerosa, y la hermana pequeña, Laurita, es la cantante de un grupo siniestro y chatea con su sobrina Patty desde Londres. Juanito es un cuarentón de buen ver que entrena al Chelsy y sale en los periódicos deportivos. Para la próxima entrega, prometen noticias de la malísima doctora Fenella Lord!!! En la nueva Esther, existen los móviles e internet, y su hija lleva el típico look de chica adolescente de los dosmiles: pantalón por la cadera y el hilillo del tanga por fuera. De hecho, una de mis viñetas favoritas de la nueva serie es esta:

viñeta favorita

La historia se repite: Esther madre y Esther hija

Otra cosa que no ha perdido Esther es la performatividad de género. La serie antigua era ultra-pop y ultra-femenina, y la nueva también. Era y es tan rosa, que los hombres no la puedan tolerar, por muy aficionados al cómic que sean (salvo algunas excepciones, claro). Con Esther aprendimos a ser tímidas, a sonrojarnos, a adorar a los chicos sin esperar nada a cambio, y sobre todo, que las mujeres llevaban bikini y tenían la talla 38, y que les gustaba comprar ropa y maquillarse. Nos pasábamos mucho rato admirando las viñetas de cuerpo entero que marcaban el ritmo del relato, fijándonos en cada detalle: pendientes, peinado, pañuelo al cuello, zapatos de tacón...

performatividad de género en Esther

Continuación de la ultra-feminidad en la nueva serie

Nunca fui de esas niñas que jugaban al fútbol y no tocaban las muñecas; bien al contrario, asumí a la perfección los roles de niña, y a las 10 años ya había interiorizado toda la performatividad de género y todo el universo femenino más mainstream: era capaz de transformarme en una mujer en miniatura disfrazándome con la ropa de mi hermana: vestido negro, medias, pelo suelto y con raya a un lado, gafas de sol, cigarrillo en mano y cruce de piernas. Sin duda Esther tuvo algo que ver en todo aquello. Como no había nada de sexo (algún inocente beso con cuentagotas) me dejaban leer los comics de mi hermana, pero me hice tan adicta que coleccioné los 9 volúmenes de Bruguera.

típica viñeta de los 70

Típica viñeta super-femenina de la Esther de los 70

Creo que Esther era también un poco looser, y por eso nos identificábamos tanto con ella. Su amiga Rita era la que ligaba y la que tenía éxito; en cambio a ella casi todo le salía mal (como a las lectoras, o al menos ésa era la sensación que teníamos cuando éramos adolescentes). Una cosa que no entendíamos era cómo Esther, siendo tan guapa, era tan looser. ¿Sólo nosotras, las lectoras, nos dábamos cuenta de lo mona que era? Doreen Snyder, en cambio, que era un adefesio, tenía mucho más éxito. ¿Cómo era posible?

la pérfida Rita ;-)

En los últimos capítulos de la serie antigua, Rita se enamora
de Juanito y ese será el principio del fin de su amistad con Esther.
La historia aún colea 20 años después

En las nuevas aventuras, Esther sigue siendo una mujer excesivamente tímida que no logra controlar los acontecimientos clave de su vida. Parece que en su caso la experiencia no es un grado, y aún no ha logrado "empoderarse"; sigue siendo fácilmente manipulable, y le cuesta decir "no". Si se supone que el personaje ha evolucionado con sus lectoras, ¿por qué no una Esther feminista? ¿Por qué no pasa del pelma de Juanito de una vez?

De todos modos, y como somos animales contradictorios, tengo que decir que he disfrutado un montón con la nueva entrega y estoy deseando que salga el segundo volumen. Espero que el proyecto no se quede ahí y se publique la nueva serie completa. Si no me encadenó en la puerta de la editorial, palabra de adicta... ;-D

*Otras referencias a la reedición en blogs y periódicos:

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