Blogia
^^ placida ^^

Lo que no nos contaron de Blancanieves

Sigo con esta pequeña, personal línea de investigación sobre literatura y feminismo que inicié con el curso "Literatura de mujeres del mundo" impartido por Mertxe Tranche en la escuela de empoderamiento de Hernani. Ahora estoy leyendo el libro de la profesora, el que Mertxe llevaba a clase con un montón de páginas marcadas y subrayadas. Se llama "La loca del desván. La escritora y la imaginación literaria del siglo XIX" de Sandra M. Gillbert y Susan Gubar, y según dice en la contracubierta, es de esos de "obligada lectura". Es un estudio crítico sobre lo que escribieron las literatas de lengua anglosajona en el siglo XIX, y también sobre lo que padecieron, las pobres. Todavía voy por el segundo capítulo pero me interesa centrarme en el cuento de Blancanieves, y la lectura crítica feminista que proponen Gilbert y Gubar.

Blancanieves es una historia paradigmática sobre los mandatos de género y los términos del discurso acerca de lo que son y deben ser las mujeres. Las autoras eligen el cuento porque representa muy bien el universo simbólico al que se enfrentaron las escritoras. La historia original de los hermanos Grimm, descafeinada por Walt Disney, está cargada de símbolos: la manzana, el espejo, la aguja, el peine... El estudio se centra en el cuento original, que comienza así:

"Había una vez, en pleno invierno, una reina que se dedicaba a la costura sentada cerca de una ventana con marco de ébano negro. Los copos de nieve caían del cielo como plumones. Mirando nevar se pinchó un dedo con su aguja y tres gotas de sangre cayeron en la nieve. Como el efecto que hacía el rojo sobre la blanca nieve era tan bello, la reina se dijo.
-¡Ojalá tuviera una niña tan blanca como la nieve, tan roja como la sangre y tan negra como la madera de ébano!
Poco después tuvo una niñita que era tan blanca como la nieve, tan encarnada como la sangre y cuyos cabellos eran tan negros como el ébano."

La historia comienza pues con una mujer que cose enmarcada por una ventana; está nevando. Se pincha con la aguja (símbolo sexual) y ¡oh, milagro! tiene una niña blanca, roja y negra. La reina muere al nacer la niña, y entonces el rey toma otra esposa, la malvada madrastra. La tesis de Gilbert y Gubar es que las dos mujeres, madre y madrastra, son la misma: un delicado ángel que cose bajo la nieve y deviene en mujer carnal, y que inmediatamente después se convierte en una bruja perversa y enloquecida. Esta nueva reina ya no está enmarcada por una ventana que le permite mirar al exterior, sino que su atributo es el espejo mágico, un espejo que la aboca a una introspección narcisista.

El rey no aparece en todo el relato, pero no hace falta, porque es sustituido por la voz del espejo:

"Sin duda, suya es la voz del espejo, la voz patriarcal del juicio que rige la valoración propia de la reina y de toda mujer. Él es quien decide, primero, que su consorte es la más bella de todas, y luego, cuando se vuelve loca, rebelde, como una bruja, que ha de ser reemplazada por su hija angelical, inocente y obediente, una muchacha que, por lo tanto, es definida como más bella aún que la reina".

La voz patriarcal del espejo, dicen las autoras, vuelve a las mujeres contra las mujeres, las enemista (divide y vencerás). Pero en este caso, además, la reina/madrastra ya odiaba a Blancanieves antes de que el espejo le hablara, porque a través del ritual introspectivo había llegado a odiar a Blancanieves tanto como a ella misma. De modo que Blancanieves y la reina son también una.

Las dos representan los polos opuestos de lo que deben ser las mujeres en el sistema heteropatriarcal: una es dócil, inocente, sumisa, un ángel que carece de historia. La otra astuta, independiente, una bruja, una artista y una escritora, que inventa historias, tramas y pócimas para matar a Blancanieves. Y lo peor de todo: actúa movida por su propio interés, algo absolutamente prohibido para las mujeres, que deben siempre renunciar a sí mismas y vivir por y para los demás. Sin embargo, el gran drama es que siendo Blancanieves también ella, la reina/madrastra busca consciente o inconscientemente su autodestrucción, un dilema parecido al que vivieron las escritoras anglosajonas del XIX.

En una primera fase, la reina envía a un cazador a que dé muerte a Blancanieves. Pero este personaje masculino, que representa también al rey y su poder, deja marchar a Blancanieves y le lleva a la reina el hígado y los pulmones de un "cerdito", órganos que ella devora. Pero cuando descubre que Blancanieves sigue viva, la reina se vuelve más loca todavía, y entonces inventa historias más sofisticadas, que tienen que ver con las "armas femeninas" y que casi pueden leerse en clave de parodia: se hace pasar por buhonera y trata de asfixiar a su enemiga apretándole el corsé al límite; la convence de que va mal peinada e intenta matarla con un peine envenenado, y por último la tienta con la manzana de Eva envenenada por ella misma.

Blancanieves es un yo de la reina contra el que lucha: su yo dócil y sumiso. Pero Blancanieves también lucha contra su parte de reina, porque los ofrecimientos de ésta le interesan, le tientan. Sin embargo, convenientemente instruida en la obediencia y dedicación doméstica por parte de los siete enanitos, se mantiene fiel a su estatus de ángel sin historia. Las autoras sugieren que los enanitos podrían representar los diminutos poderes de Blancanieves, su "individualidad atrofiada". En todo caso, lo que las niñas deben aprender es que "el reino de la domesticidad es un reino miniaturizado en el que la mejor de las mujeres no es sólo como un enano, sino como la sirvienta de un enano".

La reina, en su locura, está convencida de que sus armas lograrán acabar con la vida de Blancanieves, pero lo que consigue es enaltecerla aún más, porque la convierte en un objeto artístico, inanimado, inerte en su ataúd de cristal. El príncipe se enamora de ella... ¡cuando la ve muerta! Sin dudarlo un segundo, les dice a los enanitos: "Dénme ese ataúd; les daré lo que quieran a cambio". No me digan que no es muy fuerte. En el cuento de los Grimm, la reina es invitada a la boda de Blancanieves y el príncipe, y allí le dan su merecido, clavándole unos zapatos de hierro incandescente y obligándola a bailar con ellos hasta la muerte. Pero esto aún no ha terminado:

"¿Qué guarda el futuro para Blancanieves? Cuando su príncipe se convierta en rey y ella en reina, ¿cómo será su vida? Entrenada en la vida doméstica por sus instructores enanos, ¿se sentará en la ventana, contemplando el bosque silvestre de su pasado, y suspirará, coserá y se pinchará el dedo y concebirá una niña blanca como la nieve, roja como la sangre, negra como el ébano?"

Sin duda, si Blancanieves quiere escapar de este nuevo ataúd de cristal, se verá atrapada en el espejo y tendrá que recurrir a las artes, las ficciones las tramas y los relatos de su madre/madrastra. Y así el cuento acaba y vuelve a empezar. ¿Cómo se les ha quedado el cuerpo? ;-)

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

7 comentarios

Anónimo -

Muy interesante.

Blanca -

Creo mas bien que como bien dicen es cuento para la psique de las mujeres por que solo una mujer podría darle la interpretación, aquí como termina el cuento tal y como dice, es el inicio y el final interminable de una historia hasta que alguna mujer decide romper con ese final, inicia y termina con una madre dócil y gentil que al ir madurando y expresando su libertad tardía, es rechazada por que el hombre ( representado por el rey y espejo)esa mujer que seguro reprimió toda sabiduría femenina, su intuición, independencia y libertad que ahora es llamada rebeldía o feminismo, y que es algo que se debería dar naturalmente en cuanto iniciamos nuestro crecimiento, mas es reprimido por otros (madre y padre) que no quieren perder la inocencia y obediencia de una niña a la cual se niegan a ver que esta creciendo va entrando en la adolescencia que solo es entrar en ese despertar femenino de intuición y hacerse de herramientas para su protección y sobre vivencia, ya que esta perdiendo a la niña y entrando la mujer, ( en este caso representado por enanos , que solo es una mujer mayor que quisieron seguir manteniendo en una psique de niña dócil y obediente) Y sucede que ese despertar se tiene que dar, tarde o temprano que es cuando ya se la llama a la mujer bruja por solo tener un despertar tardío y que al tener a su hija, y ver reflejada en ella su parte dócil, inicia esa fuerza del despertar y si son consientes verán que es para trasmitirlo a sus hijas, pero lamentablemente hay muchas mujeres que no pueden con esa lucha interior de tener ese despertar reprimido más ya iniciarse en una faceta de madre, y muchas lamentablemente no lo logran dependiendo de la fuerza de la repreción sufrida y van así lastimando a sus hijas inconscientemente, y el daño se ha ido de generación en generación.

adolfo -

Que pseudo analisis tan estupido, demuestra gran ignorancia de estas imbeciles feministas, igual que los judios destruyendo todo simbolismo. Definitivamente no es gratuito que el movimiento feminista haya nacido del seno de las sinagogas y del hippismo

placida -

perdón por tardar tanto en contestar, he estado "fuera"... de la rutina.

Miguel, entiendo lo que dices, pero yo pienso que esta interpretación es muy pertinente, sobre todo porque Blancanieves es un cuento, un relato inscrito en una cultura muy concreta. Quiero decir que no es algo neutro, no es una ecuación matemática o una fórmula química. Y en mi opinión, los hermanos Grimm trataban clarísimamente de aleccionar a las niñas sobre los valores y tabúes que debían respetar. Quizá hay otros detalles, como el desdoblamiento madre-madrastra que no son intencionales por parte de los autores del cuento, pero que igualmente están ahí. Vamos, que Blancanieves cuenta lo que cuenta, y la historia no es precisamente Thelma & Louis ni anima a la liberación de las mujeres, sino más bien al contrario. Y si no, lean completo el cuento original, y esa parte que menciono al final donde el príncipe quiere COMPRAR a Blancanieves muerta, ataúd incluido, en una especiede deseo necrofílico. Me alegro mucho, Miguel, de que sigas entrando por aquí.

Rob, la obra que mencionas la citan en "La loca..." varias veces, y ambas interpretaciones son compatibles. Porque desde un punto de vista psicoanalítico, madrastra y Blancanieves compiten por el amor del rey.

Y al Canibal, no eres el único que ve una porno-star en la madrastra:
http://www.escritoenelagua.com/imagenes/naga1.jpg

eskerrik asko!

Mischa Canibal -

La imagen de la reina en la peli de Disnet que has puesto parece más una actriz dominatrix perruna de youporn que la protagonista de un cuento "infantil"...

En fín.... parece que el listillo de Walt criogenizó hasta su líbido "In saecula saeculorum"!

Rob -

Pues la interpretación es incluso amable. Toma droga dura: "Psicoanálisis de los cuentos infantiles" de Bruno Bettelheim.

Miguel -

Qué guay! El post acaba como las grandes superproducciones de acción... con un final abierto dejando la puerta abierta para una secuela! :)

Me ha gustado mucho el post... Pero siempre me pasa con este tipo de post-interpretaciones (y con post no me refiero a tu entrada en el blog, me refiero a los libros que interpretan otros libros) que no hasta qué punto se remueven las cosas para dar una lectura interesada de algo... No sé si me explico. No sé hasta qué punto es la simbología de los hermanos Grimm o la necesidad de querer ver algo donde no lo hay... Que no digo que sea el caso. No te quito razón en muchos de los puntos que tratas, eh? :-) Me pasa con todas las interpretaciones... sobre todo en arte, en los cuadros del renacimiento hipercargados de simbolismo...

Es cosa mía, pensaba en alto! :D Mola leer interpretaciones de este tipo para saber más de las cosas...

Muy fuerte lo de los zapatos a la madrastra!! En serio acaba así??? :D :D
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres