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^^ placida ^^

Candy-Candy revisitada

Desde hace algunos meses, estoy interesada en recuperar e investigar algunos de los hitos culturales de mi infancia, esos productos en parte responsables de lo que soy ahora: una neurótica a punto de cumplir los 30. Lo que más me interesa de estos hitos es su capacidad de socializarnos como mujeres, de enseñarnos qué es y cómo actúa una mujer, algo que yo asumía sin grandes dificultades. Ya hablé aquí del regreso de Esther y su mundo, y del significado que tuvo para mí Esther en su momento. Bien, pues hoy le toca el turno a la gran, a la enorme Candy Candy, esa niña manga de ojos enormes que nos preparó para la humillación, la pérdida y el acoso.

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No lo parece viendo estos inocentes y preciosos dibujos, ¿verdad? Pues la historia se las trae. Al volver a ver los primeros capítulos he revivido la angustia infantil que sentí de pequeña, sola ante la pantalla. Sería más o menos en el 85, tenía 7 años, y grababa todos los capítulos en el pijísimo vídeo Betamax que había en casa, con lo cual no ví la serie ni una ni dos, sino millones de veces. Hasta me sabía las canción del final en japonés. Si la generación de mis herman@s, nacida en los años 60, sufrió con Heidi y Marco, las niñas de mi generación palidecimos con las desgracias de Candy. El poderoso artefacto de socialización femenina creado por Kyoko Mizuki y Yumiko Iragashi jugaba con nuestros peores temores: la orfandad, el abandono, la desprotección, la muerte del ser amado... La que lloraba y sufría no era Candy, sino las niñas televidentes. Y la pregunta es: ¿por qué, si lo pasábamos tan mal, nos gustaba tanto?

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Supongo que los "buenos momentos" en la vida de Candy compensaban de alguna manera los malos ratos, y que también éramos un poco masocas y nos regodeábamos en esa depresión infantil que tan bien transmite la serie. Por otra parte, nos fascinaba la estética de los dibujos y de la narración: esos momentos lisérgicos de caídas ralentizadas, que todo desaparezca y Candy se vea flotando en un fondo ultra-kitsch de flores, corazones y estrellas; los personajes masculinos tan sumamente femeninos; las lágrimas y los ojos temblorosos de Candy; el final de cada capítulo, con una bonita postal japonesa... Eran unos dibujos muy diferentes de los que estábamos acostumbradas.

Candy-Candy es sexista como cualquier otra serie de dibujos para niñas, pero sobre todo es terriblemente clasista. La dicotomía señorita/criada, la importancia del apellido y del dinero... ¡puf! ¡qué miedo! La guionista tomó elementos de aquí y de allí: un poco de Jane Eyre (huérfana no aceptada por sus hermanos postizos, encierro en una habitación que da miedo, orfanato y amistad entre niñas) y un poco de cenicienta (el príncipe, los bailes), pero en versión culebrón melodramático, en su envoltorio manga tan eficaz.

De momento he visto los 10 primeros capítulos. Cuando la emitieron en TVE, y que yo sepa, no la pusieron entera. Tiene 115 capítulos (un auténtico culebrón) y ahora se pueden ver en internet con distintos doblajes y calidades de imagen y sonido. Todo un trip que recomiendo a frikis y curios@s. Alguien se ha preocupado de contar los 115 capítulos en la wikipedia, así que ya sé más o menos lo que va a pasar. También me he enterado de la lucha entre la escritora de Candy-Candy, Kyoko Mizuki, y la dibujante, Yumiko Iragashi, por los derechos de autor. Y de que en Italia inventaron un final alternativo porque el original es demasiado triste y penoso. Aquí les dejo unos vídeos, y a medida que vea la serie, añadiré algún comentario si hace falta. ¡Anímense a contarme sus psico-experiencias con Candy-Candy! Risa

Intro (audio latino):

Tema final (japonés):

Capítulo 3, 3ª parte: separación de Candy y Annie.

Capítulo 4, 2ª parte: el príncipe de la colina

La muerte de Anthony

Final italiano

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17 comentarios

marisol -

cuando vi esa caricatura creo que en 1,995 o 1,996, nunca llore me hacia reír pero ahora que soy grande si como que me pongo algo triste. toda mi atención se la gano el príncipe de la colina y me hubiera gustado que al final candy se casara con el príncipe que tanto adora.

ALEJANDRA -

QUISIERA QUE ESTA SERIE VOLVIERA A PASAR EN EL ESTADO DE CHIAPAS POR EL AZTECA 7

naye -

yo apesar que tengo 21 años sigo amando a Candy, la historia solo es parte de la vida, pues todas las mujeres pasamos por cosas, quiza no de ser huerfanas sino me refiero en el amor, todas hemos sufrido, Candy solo te muestra como enfrenta la vida sin dejarse verncer por mas dura que esta sea.

como quisiera que la volvieran a pasar el la tv.

zuleymy -

asi ke hablan de kandy mmm no esta mal su tiempo sea el suyo asta no poder mientras el misterio de sus hojas personificare

bebita -

candy me gusta cuando llora cuan bonita seve y cuando rie un ramito de amor en un rosal

mesura -

mis preferidas candy annie sakura sailor moon sandybell y muchas mas aprovecho para sa hola dileny kiara sulek una pagina de nuestra candy besos no escribn cosas feas de mi serie como candy ninguna pese a quien pese vay

sakura -

ay yo tanbien amo ha candy y clarita de heidi son una ternura por lo que comentan veo que aman la homosexsualidad no involucren mis nenitas en sus pensamientos www.familyradio.com

Marcela -

Yo fui de la época de heidi y de los libros de Santa Clara y Torre de Malory y siempre vi en Heidi cierta inclinación sexual hacia Clara. Lo de Candy que te leí, me asusta, qué mundo simbólico se construye con esas series, ayyyy. Menos mal que existe el feminismo.

Luz -

Adivinad quien se va a disfrazar estos carnavales de Candy Candy. He convencido a un amigo para disfrazarse de Anthony a juego, pero después de lo del caballo, un Anthony zombi! lo que nos vamos a reir explicandolo por los bares.

agustin -

candy candy esta fea

Gisla -

que publiquen mas capitulos de candy

ptqk -

a tope lo que dices de candy. yo la odiaba por hacermelo pasar tan mal. me pareci muy injusto y muy macabro una niña tan bonita con una vida tan desgraciada. era horrible.

yeye, me voy de blogia porque no soy capaz de navegar en mi propio blog ni encuentro los posts, las categorias ya no me sirven... que se yo. larga vida a blogia, igualmente.
muchos besos

placida -

gracias a todas por las psicoexperiencias! :)
Alicia, tienes razón, igual no debería tomarmelo tan en serio, envidio tu sentido del humor...
a mí rollo sexual candy-candy poco, porque ya te digo que era muy pequeña, pero qué duda cabe que introducía un rollo seudo-sexual ultra-precoz (la primera vez que conoce al príncipe ella tiene 6 años!!!!)
un beso a todas, guapas*

Aliciaviveaqui -

Toma tesis candyapocalíptica. A mi me tocó la época entre Heidi, Marco, que me aburrían sobremanera, y Candy, Candy, que me molaba mucho más porque despertaba mis primeras inquietudes amatorias con punteos sexuales no implícitos (vamos, que todavía no me tocaba, pero algo sentía eh?)

Aitziber -

GUAUUUUUU
zelako bidaia egin dudan zu irakurtzen!! sekula enau larregi liluratu telebistak, baina, Candy Candy perfectamente gogoratzen dut, Quécaña!

Toshiro -

cuanta verdad placida!!:))jaja oso ona!!!

BETAMAXen gañera!!!!

lujo!!!


muso bat!!!

pepita -

oh candy-candy!!
qué fuerte maja!!
es increible lo que genera todo esto en la construcción del individuo.
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