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^^ placida ^^

Robinson Crusoe, el loro de John Silver y los bañadores de Juanito


Este verano me estoy entregando a un vicio sano y barato, y que además me encanta: la lectura. Después de Las hermanas Beauvoir, de Claudine Monteil, Malinche, de Laura Esquivel, Marruecos a través de sus mujeres, de Fatema Mernissi, y La isla del tesoro, de Robert Louis Stevenson, he leido Robinson Crusoe, y lo he disfrutado mucho. Ya saben, la del tío que se queda 28 años tirado en una isla desierta, totalmente solo, menos en los últimos 3 años, que convive con su esclavo Viernes.

Dice la Wikipedia que es el libro más leido de todos los tiempos por detrás del Corán y la Biblia, y que fue un hit desde que se publicó por primera vez, allá por 1719. Colonialismo, economía y religión son algunos de los temas principales de la novela. Para James Joyce, Robinson Crusoe es el mejor símbolo del colonialismo británico, ya que el protagonista se considera "rey" de la isla en la que ha naufragado, y no duda en declararse "amo" de su compañero Viernes. Joyce dice que todo el espíritu anglosajón está concentrado en el personaje de Crusoe: "la independencia masculina, la crueldad inconsciente, la persistencia, la lenta pero eficaz inteligencia, la apatía sexual, la calculada taciturnidad...". Tratándose pues de un símbolo del colonialismo blanco, no hace falta decir que no tiene perspectiva de género por ningún lado. De hecho, una de las "mercancías" que envía Robinson a sus sucesores en la isla es un grupo de mujeres, "para que les sirvan como criadas o como esposas" (que para el caso es lo mismo).


El autor, Daniel Defoe, debía ser un magnífico puritano; el sexo y el amor no ocupan más de una linea en toda la novela. En los 28 años de cautiverio, Crusoe no piensa en el sexo ni una sola vez, ni tiene, al parecer, el más mínimo deseo sexual. El protagonista se convierte en un buen cristiano en la isla, ya que "la Providencia" (otro de los grandes temas del libro), hace que conserve un ejemplar de la Biblia, que será su única lectura en todos esos años. Yo le veía un puntito gay con Viernes, porque una vez que viven juntos, él asegura ser completamente feliz, sin echar nada de menos. Todos los personajes de la novela son hombres, menos el de la respetable viuda que le guarda el dinero a Robinson, y solo después de salir de la isla menciona el narrador que se casó y tuvo 3 hijos, pero no dedica a este punto más que una escueta frase, y ni siquiera nos dice el nombre de su mujer.

Una de las cosas que más me han gustado es el "Prefacio a las nuevas aventuras de Robinson Crusoe", que se añade al final en la edición que yo tengo. Es una especie de cuento breve, en el que Daniel Defoe habla en primera persona como escritor, y se mezcla con sus personajes, creando una situación surrealista y muy literaria, pura ficción. Dafoe camina por las calles de Londres y se encuentra con Viernes. Se establece un diálogo delirante entre escritor y personaje:

"-¿Quién eres tú?

-Ser Viernes, señor -respondió.

-No te pregunto a cuántos estamos, sino cómo te llamas -le dije sin salir de mi asombro.

-Yo llamarme Viernes, señor.

-¡No puede ser! -musité despacio y en voz baja, y no sabría decir si me dirigía a él o estaba respondiéndome a mí mismo-. ¿Y qué haces aquí?

-Yo estar perdido, yo buscar a mi Amo, él olvidarse de Viernes.

-¿Y cómo se llama tu Amo?

-Mi amo se llama Amo, señor.

(...)

Anduvimos un rato en silencio, hasta que llegamos a casa. Abrí la puerta de mi cuarto, lleno de libros y papeles; entramos, cerré con llave, me senté ante la mesa, le ofrecí una silla y, poniéndole el ejemplar del Robinson en la mano, volví a preguntar:

-¿Tú sabes lo que es esto?

-Yo saber. Mi amo tener uno igual en la isla. Ahí estar la respuesta a todas las preguntas. O casi... No decir por qué Dios no matar al demonio.

-¡Santo Dios! -exclamé al comprender que estaba refiriéndose a la manoseada Biblia de Robinson Crusoe.-. No -añadí-, ésta es tu historia y la de tu amo. Os he creado yo.

-¿Entonces, tú ser Dios? -dijo Viernes con sencillez.

-¿Por qué hablas siempre en infinitivo?"

Como Defoe tiene el poder de hacer que Viernes deje de hablar en infinitivo, lo utiliza, y también le enseña a leer, de forma que en poco tiempo Viernes ha leido toda la biblioteca de Defoe. Aquí llega lo mejor, porque Viernes hace una crítica despiadada de toda la novela, y en especial, de su amo Robinson y de los ingleses:

"-[Habla Viernes] Creí que todo estaba en un solo libro, y ya veo que hay muchos; mi amo me contó cómo aquí se adoraba a un solo Dios, y lo primero que hizo fue ir a buscar su fortuna; y si es cierto que en la isla hablaba con cierta disciplencia del oro, no dejó de guardar las monedas para mejor ocasión; incluso allí lo primero que me enseñó fue su nombre de Amo, cuyo significado profundo acabo de entender. También, que no es lo mismo predicar que dar trigo.

(...)

-Veo que no tienes una excelente opinión de mis paisanos.

-Podría ser mejor. Creo que los blancos en general, y los ingleses en particular, lleváis el complejo de superioridad en la sangre. Mi amo solía leer en la Biblia que Dios había dado la tierra a la primera pareja para que la poseyera: supongo que serían ingleses, pues él no tuvo reparo en escribir que toda la isla (a cualquier cosa se le llama país) era de su absoluta propiedad y que tenía un derecho indiscutible de dominio. ¿Es eso lo que se llama colonizar? ¿Pues no decía él que Dios había creado todas las cosas? ¿Por qué tenía que ser suya una isla solo por haber naufragado en ella? ¿Quién fue el primero que dijo "esto es mío" para expulsar a los demás? ¿Es posible que haya habido alguna vez una edad dichosa en que se desconocieran las palabras tuyo y mío? ¿Quién trazó las fronteras? -hizo una pausa-. Creo que no debería haber leido tanto. Ya dijo el sabio que quien añade ciencia añade dolor.

-A fé, querido Viernes, que tienes una memoria excelente. Pero sigue, sigue, que hoy hablas de perlas.

-Nunca la tuve mala, pero no sé por qué ahora me parece que ha mejorado en cuarto y quinto. Recuerdo cuando mi amo me hizo el relato de sus aventuras y la idílica descripción de Inglaterra. Pues si he de decir verdad, en estos meses que llevo vagando como nave sin rumbo no he visto todavía nadie que guarde los diez mandamientos y sí muchos que los conculcan todos.

-¿Crees entonces que tu amo es un mal hombre?

-No diría yo tanto. Es simplemente un hombre. Y sin duda ingenioso y emprendedor como ninguno. (Todavía causa asombro cómo pudo sembrar y recoger trigo, cebada y arroz, y hacer pan y queso.) Y sin duda resulta conmovedor leer que fue feliz conmigo, siquiera porque alivié su soledad, a pesar de su desconfianza. Pero ahora que veo el barro de que todos estamos hechos, no veo a qué viene tanto orgullo de la superioridad inglesa. Ni siquiera entiendo por qué les causa más repugnancia comerse unos cerdos que otros, siendo todos animales.

-¡Voto a tal! ¡Y qué qué pronto has desarrollado la ironía y el sarcasmo, querido Viernes! ¿Preferirías acaso ser caníbal?

-No sé qué preferiría, pero desde luego no veo por qué tengo que comerme un cordero o una cabra, siendo inocentes, si no puedo comerme a un ladrón, embustero o asesino, por más que camine sobre dos patas. La verdad es que ya no sé si volver al canibalismo, o hacerme vegetariano. Creo que preferiría volverme a mi isla, mucho menos complicada que ésta."

¿No es genial? Hay que reconocer que el señor Defoe, por lo menos, tenía sentido del humor :D

 

Paralelismos con "La isla del tesoro"

Hay muchas semejanzas entre las historias que se cuentan en La isla del tesoro (imprescindible) y Robinson Crusoe. En La Isla... hay también un naúgrafo, Ben Gunn, aunque éste pasa menos tiempo aislado. De hecho, podríamos imaginar Robinson... como un spin-off de La isla... En ambas aventuras hay piratas amotinados (aunque los de Stevenson son mucho mejores, ese John Silver no tiene precio), tesoros escondidos, islas desiertas y barcos que cruzan el Atlántico. Hasta el loro se repite: el de La Isla..., propiedad de John Silver, se llama Flint, y perteneció al mítico capitán pirata; el de Robinson... es el único que habla al iluminado naúfrago, y se llama Poll (loro).


Influencia de Robinson Crusoe

La influencia real de esta novela en la cultura occidental moderna es algo que se me escapa, pero citaré unos pocos ejemplos, algunos encontrados en la Wikipedia. Mi querido Jean-Jaques Rousseau, en su Emilio, o sobre la educación (obra que trata de la educación que deberían recibir los nuevos hombres blancos y propietarios surgidos de las ideas ilustradas, y que se opone de manera explícita a que las mujeres reciban educación), recomienda al niño Emilio la lectura de Robinson Crusoe antes de los 12 años. Rousseau cree que los niños deben identificarse con Robinson para aprender a auto-satisfacer todas sus necesidades, y que la necesidad misma sea quien determine lo que deben aprender. Casi ná.

En inglés las palabras "robinson crusoe" y "naúfrago" (castaway) son prácticamente sinónimos, y se utilizan como metáfora de realizar algo en solitario. También hay otra curiosa locución, "man friday" y "girl friday", que proviene de "my man Friday" (muy repetido a lo largo de la novela), y que sirve para designar a un o una criada, asistente personal o persona que hace compañía.

Hay numerosas secuelas bibliográficas de Robinson..., como Las nuevas aventuras de Robinson Crusoe, del propio Defoe pero no tan conocida; Foe, del premio novel de literatura Coetzee, y Viernes, del francés Michel Tournier. También muchas adaptaciones en el cine, la primera de 1902, y una de las últimas, Naúfrago, con Tom Hanks.


La imaginería de la isla desierta sigue estando vigente aún hoy, y la pregunta "¿Qué te llevarías a una isla desierta?" es un cliché muy utilizado (por cierto, que Alaska decía que una de las cosas que se llevaría es el single de Raphael "Digan lo que digan"). Y el formato "Supervivientes" o "La isla de los famosos", donde hemos podido disfrutar de los bañadores de Juanito Oiarzabal, tiene una deuda impagable con la novela de Dafoe.

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2 comentarios

placida -

jajaja, muy acertadas las analogias!
tu tambien eres canibal?!?!? ;D

Mischa Canibal -

Me ha gustado lo que dice Viernes... "Creo que no debería haber leido tanto. Ya dijo el sabio que quien añade ciencia añade dolor."

Y la verdad, es que Juanito Oiarzabal y sus salvajadas en La Isla de Los Famosos (¿qué hago yo aquí?) me parecen el ingrediente "canibalistico" del programa de tv... Nilo es claramente el Robinson, ya que sabía pescar, comian gracias a él, y despúes les enseño la técnica... Rebeca Lus (o como se escribas) sería el lorito parlanchin... lo digo sin animos de ofender... pero es que los otros 2 parecían asexuados ante su presencia... lo digo por hacer similitudes con tu artículo!
;D
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