Ellas son las únicas representantes de "su equipo", entendiendo la historia de la literatura como una lucha entre equipos.
"Ansiedad por la autoría" vs. "ansiedad por la influencia". Debilidad, falta de seguridad que aparece en los textos.
Enfermedades como metáforas que expresan falta de poder. Oposición ángel-demonio, desmayos, locura.
Tradición de locura y suicidio en la poesía femenina (Silvya Plath).
Algunas estrategias fallidas:
Disculparse, a veces con ironía, por tener una afición tan presuntuosa como la de escribir, y decir que no pretenden hacer la competencia a los hombres (en opinión de Merche no debe notarse el resentimiento, al menos en la buena literatura).
Decir "soy tan buena como vosotros".
Utilizar instrumentos masculinos contra las mujeres para demostrar que "escribiendo soy un hombre". Seudónimos masculinos.
Empiezan con desventaja, y tienen que contestar a autores anteriores. Escriben relatos ocultos debajo de los relatos que la sociedad puede aceptar; hacen ruido para que no se oiga el relato liberatorio implícito.
Imágenes de reclusión y encierro, ventanas, dimensiones de las habitaciones.
Introducción de nuevos temas (siglo XX) que no formaban parte de la literatura, como la relación madre-hija, la regla, la menopausia.